¿Se puede vender en redes sociales?



¿Se puede vender en redes sociales? ¿Son Facebook, Instagram y compañía un sitio en el que solo lucir palmito o es posible conseguir euros contantes y sonantes?

En este artículo vamos a analizar todas las posibles estrategias, qué productos se pueden vender y 9 trucos para vender más en redes sociales.

¡Bienvenido al social selling!

¿De verdad se puede vender a través de las redes sociales?

Esta es la pregunta del millón que se hace casi cualquier marca.

Más allá de generar brandingganar seguidores o cualquier otra estrategia de social media marketing… ¿hay alguna manera, humana o divina, de traducir directamente ese trabajo en conversiones directas?

A riesgo de hacer spoiler te lo diremos: sí, se puede, pero….

Tras ese largo “pero” viene un baño de realidad.

Se puede vender en redes sociales, pero con muchas comillas. Al igual que la venta a puerta fría tiene una tasa de conversión ridícula, pensar en hacer de Facebook o Twitter una máquina de generar dinero es creer en una utopía.

No pienses en pegar un pelotazo. Plantéalo como un recurso más que puede traerte un retorno muy positivo.

Nunca bases toda tu estrategia comercial en fuentes sociales, utilízalas como una pata de tu negocio.

Y ahora ya sí, veamos qué pueden hacer Facebook, Twitter, Instagram o Pinterest por tu negocio con una estrategia de social selling.

¿Qué es el social selling?

La práctica de social selling consiste en detectar usuarios que encajan con tu buyer persona, convertirlos en potenciales clientes y traducir ese potencial en conversiones en el menor tiempo posible.

Esta aproximación se asemeja más a la realidad, aunque hasta hace bien poco no era del todo así.

En primavera de 2018 Twitter actualizó su algoritmo y puso más difícil una técnica, un tanto oscura, de venta social que había estado funcionando años.

La idea consiste en seguir de forma masiva a usuarios, sin reparar en sus gustos o intereses, y enviar un mensaje directo automático con una oferta comercial a los que siguen de vuelta.

Es la venta a puerta fría llevada a una red social y, aunque ya no es tan fácil hacer follows masivos, sigue pudiendo hacerse.

Esta estrategia se acerca más a técnicas black hat  que no te recomendamos en absoluto, pero utilizada con diligencia puede traer buenos resultados tanto en Twitter como en Instagram.

Luego veremos algún hack sobre esto.

Eso sí, ten en cuenta que el social selling va más allá de la conversión inmediata y directa. Se trata más bien de dar los primeros pasos y acelerarlos lo más posible.

¿En qué redes sociales se puede vender?

Técnicamente, la única red social que permite vender sin sacar al usuario de su plataforma es Facebook, pero de momento solo en Estados Unidos, donde las F-commerce pueden vincularse con Paypal y Stripe.

Vamos a ver, una a una, cómo facilitan el trabajo comercial de las marcas las diferentes redes y te dejamos varios artículos dedicados en exclusiva a cada una.

1. Facebook

Aunque lo han intentado con fuerza su marketplace no ha terminado de despegar. Los usuarios están acostumbrados a utilizar Facebook para cotillear, hablar con amigos y seguir las páginas de sus marcas preferidas.

Si tienes una página y defines tu negocio como tienda online tendrás un montón de opciones para subir tu catálogo y publicar ofertas.

No es necesario subir todo tu stock, pero sí es muy aconsejable tener algunos productos publicados por dos razones:


  1. Crear campañas de Facebook Ads con ofertas puntuales: si tienes un producto en oferta puedes crear un anuncio específico.

  2. Etiquetar tus artículos en Instagram: luego lo veremos, pero quédate con que es necesario marcar primero los productos en la tienda de Facebook para poder usarlos en Instagram.


El camino hacia el que se dirige Facebook parece estar orientado hacia convertirse en un marketplace. Otras redes sociales le están comiendo poco a poco un mercado social en el que era total dominador hasta hace nada; y muchos expertos hablan de su interés por posicionarse como plataforma para comprar y vender. El tiempo lo dirá.


2. Instagram

Si el rango de edad de tu cliente ideal está entre 15 y 35 años, no tienes otra alternativa que trabajar tu presencia en Instagram.

Si tienes una cuenta de empresa hay una opción casi obligatoria si tienes un e-commerce: etiquetar los productos en tus fotos.

Cuando la gente ve tus fotos aparece un punto blanco sobre los productos etiquetados y un mensaje “toca para ver los productos”. Al tocar aparece el nombre del producto con su precio.

Con un nuevo clic se abre una especie de landing donde ver todas las fotos en las que esa prenda está etiquetada con un botón para “ver en el sitio web”.

Fácil, rápido y una manera genial de convertir una foto en ventas. Vamos a ver cómo hacerlo.